Agradecimientos

Quienes participamos en este proyecto de la Red de Periodistas de a Pie agradecemos la solidaridad y confianza de quienes lo hicieron posible: 

A las víctimas de la guerra protagonistas de estas historias de esperanza.

A las organizaciones ciudadanas que cobijaron a las víctimas.

Al Sindicato Noruego de Periodistas, financiadores del proyecto.

A Surplus, editores del libro.

A Cristina Rivera Garza, autora del prólogo del libro.

A Tania Gómez y Eloisa Diez, por su apoyo para realizar el proyecto multimedia.

 

El pueblo que espantó al miedo

Agradezco a todos los habitantes de Cherán que me enseñaron el significado de jarojpikua, en especial a las mujeres y hombres que me contaron su historia al calor de los leños prendidos, a la familia que me permitió dormir en su casa, a los K’eris y a los jóvenes de Radio Fogata.

Thelma Gómez

 

Vida en la ruta de la muerte

¿Dónde estuvimos los últimos seis años? Al mirar ese período oscuro y lleno de terror, es imprescindible detenerse para agradecer a quienes, en la catarata de sangre que dejó el gobierno de Felipe Calderón, hicieron un esfuerzo para conservar los pedacitos de esperanza que nos mantienen en pie.

Muchas gracias, Norma Romero, líder de Las Patronas, por abrirnos su casa y permitirnos acompañarlas en su servicio, como llaman a la tarea de alimentar a los viajeros de La Bestia.

Muchas gracias, Pedro Pantoja, sacerdote jesuita, por su confianza al permitirme conversar con los sobrevivientes del infierno que alberga en Belén, Posada del Migrante.

Alberto Nájar

 

Las voces de la guerra 

A Nepomuceno Moreno (+), Araceli Rodríguez, María Herrera, Roberto Galván, Melchor Flores, Julián LeBarón, Javier Sicilia, Julia Alonso, Margarita López, Lupita Aguilar, Lety Hidalgo, Bárbara Ibarra, Gloria Aguilera, Tere Carmona, Carlos Castro, Cirila Flores y todas las madres, padres, hermanas e hijos que me permitieron compartir su dolor.

A Magdiel, Pietro, Brisa, Rocato, Pepe, Roberto, Ceci, Daniel, José Manuel (don Topo), Gerardo, Norma, Lucía, Celia, Gonzalo, y mis compañeros del inolvidable camión 13, por su enorme solidaridad.

Daniela Pastrana

 

Tras las pistas de los desaparecidos

Queridas familias que han encontrado un hogar en Fundec-Fundem, Cadhac, Cedehm, Justicia para nuestras hijas, Victoria Díez CDH, Comité Hasta Encontrarlos, Fundación para la Justicia, Unidos por nuestros desaparecidos, el Movimiento por la Paz, Comité de Familiares de Guerrero, HIJOS-México y en los colectivos aún por bautizar les agradezco por permitirme caminar a su lado en el doloroso camino de la justicia. Por enseñarme el significado de las palabras dignidad, amor incondicional y esperanza. Por irradiar luz en la oscuridad. Por poner los cimientos para un país distinto para todos.

Deseo con ustedes que la pesadilla acabe pronto.

Gracias a Diana, Blanca, Alma, Lucha, Gabino, Rossina, Alberto, Consuelo, Mar, Norma, Ángeles, Yéssica, Ana, Tania, Lupe, Ximena, Clem, Carlos por sembrar vida en tiempos de muerte.

Marcela Turati

 

Tinta contra el silencio

Mi agradecimiento profundo a todos los reporteros en Morelos que platicaron conmigo y quienes me llevaron con ellos durante sus jornadas de trabajo.

John Gibler

 

La resistencia cibernética

A todos aquellos que luchan, resisten, construyen y no derrotan a la esperanza. A todos aquellos que forman las filas de la resistencia cibernética desde los voluntarios de @MenosDiasAqui que cuentan los homicidios de la guerra contra el narcotráfico hasta quienes dedican su tiempo a crear redes de seguridad en sus estados como @MrCruzStar, @Yehuai81, @AnaRent, @Desdelarisca.

Gracias también a Robles Maloof y a Daniel Gershenson por el constante bombardeo cibernético. A Maruchi y Gilberto por levantar su voz.

En especial para los equipos de Nuestra Aparente Rendición y el Grito Más Fuerte por no dejarnos caer. ¡Qué viva la resistencia cibernética!

Vanessa Job

 

El barrio bajo acecho

Todo mi agradecimiento a Rodrigo Montelongo, Carlos Cruz, Indira Kempis, Diana Martínez, Alma Yureni Esqueda, Roberto Martínez, Pablo Pérez, Juan Pablo García, Mou TKM, Jap, Fred, M. Quiñones, Bryan, Changuitos, Abel, las maldositas, las guarrilocas, los de la 10 de marzo y las decenas de chavos que compartieron sus historias de vida. Y a mi hermano Jerónimo, por ser lo que significa en mi vida.

Lydiette Carrión

 

La ciudad de las personas sanadoras de almas

Gracias infinitas a cada uno de los hombres y a cada una de las mujeres juarenses que, con su testimonio valiente, directo o indirecto, hicieron posible que pudiéramos completar las piezas de este texto periodístico. Sus voces, su dolor, sus anhelos, su determinación, su valentía, fueron recogidos por nosotros de la manera más honesta que nos ha sido posible, con la esperanza de haber podido plasmado nítidamente toda la grandeza de su esfuerzo colectivo.

Luis Guillermo Hernández

 

La justicia de todos 

Mi agradecimiento y admiración a la Policía Comunitaria que desde hace varios lustros nos mostró que la justicia parte del amor al otro y del reconocimiento de ser comunidad. Gracias por su ejemplo, por su constante aprender, por enseñarnos que la justicia es algo que se teje entre todos.

Daniela Rea

 

Agradezco profundamente a Héctor Sánchez su tiempo, su confianza y su generosidad para compartir la historia de su hijo y el proyecto de la escuela en su memoria; a todo el equipo de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH), y especialmente a Octavio Amezcua, por su paciencia y respaldo para explicarnos los detalles del caso y acercarnos a la familia Sánchez Santana, y a quienes han contribuido a hacer realidad la escuela que hoy lleva el nombre de Jethro.

Elia Baltazar

 

La nueva vida de los niños Jaguares

Este texto, dedicado a la memoria de Rodrigo Cadena y Juan Carlos Medrano, no habría sido posible sin los testimonios honestos de don Adrián Cadena y del entrenador Daniel Gallegos, el gran Papá Tonka, alma y vida de Jaguares.

Luis Guillermo Hernández